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Atrás "No estamos para juzgar, denunciar ni vigilar a nadie; queremos conocer a las personas, construir una relación con ellas y estar ahí cuando nos necesiten"

Kalexka

27·07·2026


Kalexka es una asociación de intervención socioeducativa y psicosocial que presta uno de los servicios del área de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Irura. Trabaja con menores, familias y personas adultas desde una perspectiva basada en la prevención, la atención temprana y el trabajo comunitario. En esta entrevista, la coordinadora Beatriz Hernández y los educadores Mikel Elorriaga y Amaia Salsamendi explican los principios que guían la labor de Kalexka, cómo es su trabajo diario y cuál es el papel que desempeñan junto a la ciudadanía

Para empezar, ¿qué es Kalexka? ¿A qué os dedicáis?

Beatriz Hernández: Kalexka es una asociación de intervención socioeducativa y psicosocial. Nuestro trabajo no se limita a intervenir con personas concretas; también actuamos a nivel comunitario, desde una perspectiva preventiva y en colaboración con los distintos agentes del municipio.

Trabajamos con menores, familias y personas adultas, adaptando la intervención a las necesidades de cada caso. Realizamos intervenciones individuales y grupales, así como acompañamiento a familias.

¿Cuáles son los principales objetivos de vuestro trabajo? ¿Qué ofrecéis a la ciudadanía de Irura y Anoeta?

Mikel Elorriaga: Nuestro principal objetivo es trabajar desde la prevención y la atención temprana, para poder intervenir antes de que las situaciones se agraven.

Para ello, actuamos en diferentes ámbitos. Realizamos educación de calle —de ahí el nombre de Kalexka— y estamos presentes en los espacios cotidianos para conocer la realidad de la ciudadanía, detectar situaciones y dar respuesta a las necesidades que puedan surgir. Además, organizamos talleres de prevención en colaboración con los centros educativos y, cuando es necesario, ofrecemos atención individualizada tanto a familias como a personas, con el objetivo de ayudarles a mejorar su situación.

¿A quién va dirigido vuestro servicio? ¿Con qué personas o colectivos trabajáis?

Mikel Elorriaga: Nuestro servicio está dirigido a perfiles muy diversos: menores, personas adultas, familias y grupos. Aun así, damos prioridad a las intervenciones orientadas al bienestar de niños, niñas y adolescentes.

Además de realizar intervenciones directas, también trabajamos en el ámbito de la prevención y la sensibilización. Por ejemplo, hemos elaborado una guía para familias sobre el uso de las pantallas, organizamos videofórums y ofrecemos sesiones de asesoramiento tanto a centros educativos como a otros agentes del municipio.

Beatriz Hernández: Nuestro principal objetivo es contribuir a mejorar la situación personal y familiar de las personas o, al menos, acompañarlas en ese proceso de mejora. Para ello, adaptamos cada intervención a las necesidades de cada caso, teniendo en cuenta las características y la situación de cada persona, familia o grupo. Trabajamos desde una visión integral, considerando los aspectos personales, sociales y psicoemocionales.

¿Qué profesionales formáis el equipo de Kalexka y cuáles son vuestras funciones?

Beatriz Hernández: El equipo está formado por dos educadores, sobre quienes recae la mayor parte del trabajo diario. Se encargan de las intervenciones directas, organizan acciones de prevención y sensibilización y tienen una presencia muy activa en la educación de calle. Ambos trabajan a jornada parcial, pero asumen el grueso de la actividad cotidiana.

Además, contamos con una psicóloga que dedica un menor número de horas al servicio y que también realiza intervenciones directas.

Yo soy la coordinadora. Me encargo de las tareas de gestión y, cuando es necesario, también realizo valoraciones más exhaustivas de determinadas situaciones.

¿Desde cuándo estáis trabajando y cómo ha evolucionado vuestra forma de trabajar desde entonces?

Beatriz Hernández: El proyecto se puso en marcha en octubre de 2024. En una primera fase realizamos un diagnóstico de las necesidades sociales de Irura y Anoeta, un trabajo que finalizó en febrero de 2025. A partir de ahí, comenzamos de forma progresiva con las intervenciones directas.

Durante los primeros meses dimos prioridad a la educación de calle, ya que consideramos fundamental garantizar la presencia cotidiana de los educadores en ambos municipios. Con el tiempo, las trabajadoras sociales han ido compartiendo con nosotros distintas situaciones y, gracias a ello, hemos logrado equilibrar progresivamente la organización del trabajo, tanto entre las diferentes intervenciones como en la coordinación con los servicios sociales.

Nuestro servicio forma parte del área de Servicios Sociales del Ayuntamiento y, al principio, todos tuvimos que pasar por una fase de adaptación. Hoy, sin embargo, creo que hemos dado pasos importantes y que el trabajo conjunto con las trabajadoras sociales está bien estructurado.

¿Qué valores o filosofía sustentan vuestro trabajo diario?

Amaia Salsamendi: La persona es el eje de nuestro trabajo. Queremos contribuir a mejorar su día a día, pero siempre teniendo presente que es la protagonista de su propio proceso. Nuestro papel es acompañar, tanto en las intervenciones individuales como en las grupales y comunitarias. Ofrecemos apoyo y herramientas, pero los pasos y los cambios debe darlos cada persona. Para ello, es fundamental escuchar sus necesidades y sus deseos, y poner nuestros conocimientos a su servicio.

Beatriz Hernández: Es importante subrayar que nuestro trabajo no se limita a intervenir con personas concretas. Las personas forman parte de una comunidad y, por eso, también queremos incidir en ella. No trabajamos desde una única perspectiva, sino en diferentes ámbitos, porque entendemos que el entorno de cada persona también forma parte de su proceso.

Mikel Elorriaga: Trabajar en municipios pequeños tiene sus particularidades. Estamos en la calle, en los centros educativos, con las familias… Eso nos permite conocer a las personas en distintos contextos y acompañarlas desde una visión más amplia. Esa es una de las grandes fortalezas de los pueblos pequeños: que se puede trabajar por la comunidad desde la propia comunidad.

A menudo vuestro trabajo pasa desapercibido. ¿Qué os gustaría que la ciudadanía supiera sobre Kalexka?

Beatriz Hernández: Nos gustaría que la ciudadanía supiera que estamos al lado de las personas y de las familias para acompañarlas en el proceso de mejorar su situación personal y familiar.

Mikel Elorriaga: Como educador de calle, me gustaría dejar claro que no estamos para juzgar, denunciar ni vigilar a nadie. Queremos conocer a las personas, construir una relación con ellas y estar ahí cuando nos necesiten. Y, sobre todo, que quien necesite ayuda sepa que puede acudir a nosotros.

Amaia Salsamendi: A veces una persona necesita ayuda, pero no sabe a dónde acudir. En esos casos, podemos hacer de puente. Somos un agente más del municipio, pero también podemos ayudar a las personas a encontrar el apoyo que necesitan.

En Irura, ¿cuáles consideráis que son los principales retos o necesidades en este momento? ¿Qué mensaje os gustaría trasladar a la ciudadanía?

Mikel Elorriaga: Trabajar en municipios pequeños tiene sus propios retos. Todos nos conocemos y, en ocasiones, surgen prejuicios o etiquetas. Por eso, uno de nuestros principales desafíos es que la ciudadanía entienda realmente quiénes somos y cuál es nuestra labor.

Beatriz Hernández: Creo que, con el tiempo, lo conseguiremos.

Mikel Elorriaga: Por eso intentamos estar presentes entre la gente. Al fin y al cabo, somos personas que trabajan con personas, y queremos que la ciudadanía nos conozca.

Beatriz Hernández: Nuestro único objetivo es ayudar a todas aquellas personas que lo necesiten. No estamos para otra cosa.

Información práctica

El servicio de Kalexka forma parte del área de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Irura. Las personas que necesiten orientación o apoyo deben ponerse en contacto con la trabajadora social de referencia del municipio. Para ello, pueden llamar al teléfono 943 69 13 33.

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